En el ecosistema de la seguridad privada, la línea entre lo táctico y lo operativo a veces suele confundirse. Sin embargo, para los Instructores de Tiro, Directores Académicos y Coordinadores de Armamento, tener claridad sobre los límites de la formación no es solo una cuestión de pedagogía, sino un cumplimiento legal estricto bajo el Decreto 1565 de 2022.
La Prohibición Absoluta: «No somos Militares»
Históricamente, algunas academias han tendido a «militarizar» la enseñanza, bajo la creencia de que una formación más agresiva equivale a una mayor eficiencia. El Decreto 1565 (Arts. 2.6.1.1.13.2.11 al 2.6.1.1.13.2.13) llega para corregir esta tendencia de manera tajante.
La capacitación en vigilancia y seguridad privada tiene un carácter estrictamente civil y preventivo. El objetivo no es el combate, sino la protección y la disuasión.
Según el marco legal vigente, las Escuelas y Departamentos de Capacitación:
«En ningún caso podrán capacitar en temas relacionados con la organización, instrucción y equipamiento a personas en tácticas, técnicas o procedimientos militares o terroristas.»
Para los líderes académicos y de armamento, esto implica una revisión profunda de los manuales y la terminología utilizada en el aula y el polígono.
Debemos eliminar de forma inmediata:
-
Términos y prácticas como «toma de objetivos», «emboscadas» o «formación de guerrilla».
-
Conceptos de «polígonos de combate» enfocados en la ofensiva.
-
Instrucción sobre tácticas de asalto que excedan la legítima defensa y la protección de bienes.
El enfoque correcto:
Nuestro propósito es formar un ciudadano profesional que protege vidas y activos. El instructor debe centrarse en el uso proporcional de la fuerza, la observación, la prevención y la reacción defensiva dentro del marco de los Derechos Humanos.
Es vital entender que cruzar la línea hacia el entrenamiento de tipo militar no solo pone en riesgo la licencia de la academia ante la Supervigilancia.
El incumplimiento de estas disposiciones puede derivar en investigaciones penales, vinculando a la institución y a sus instructores con delitos relacionados con el entrenamiento para actividades ilícitas o la conformación de grupos al margen de la ley. La responsabilidad sobre los hombros del Director Académico y el Coordinador de Armamento es, por tanto, total.
El Compromiso con la Excelencia en CEFORVIG
En un sector que evoluciona rápidamente, la actualización normativa no es opcional. Entender que nuestra misión es la convivencia ciudadana y la seguridad preventiva nos permite elevar el estándar de la profesión sin vulnerar la ley.
¿Deseas que tu personal esté alineado con los más altos estándares legales y operativos? En CEFORVIG nos especializamos en formar profesionales de la seguridad bajo un enfoque moderno, ético y plenamente ajustado al Decreto 1565 de 2022.
¡Es momento de profesionalizar tu carrera y asegurar tu cumplimiento legal!

